Bo, Ven al Faraón. Si hay un ángel como mediador para él.

Fecha: enero 18, 2015 - 10:40 am Por: Jonathan Ascanio

1) Observa cómo la gente debe seguir el camino del Creador y guardar los mandamientos de la Torá para que a través de ellos, sean recompensados con el mundo por venir y ser salvados de todos los acusadores arriba y abajo. Esto es así, porque así como hay acusadores en el mundo abajo, existen adversarios arriba quienes están listos para acusar a la gente.

2) Aquellos que guardan los mandamientos de la Torá y marchan por el camino recto, temiendo a su Señor, ¿cuántos defensores tienen arriba, como está escrito, “Si hay un ángel como mediador para él”? También está escrito, “Entonces, deja que él sea benevolente con él, y diga, ‘Libradlo de descender al abismo, pues he encontrado un rescate’”. Por esta razón, bienaventurado es aquel que guarda los mandamientos de la Torá.

3) ¿Y por qué sería necesario que un ángel interceda por una persona? Después de todo, está escrito, “Pues el Señor será tu será tu tranquilidad y guardará tu pié de ser capturado”. También está escrito, “El Señor te guardará de todo mal”, que el Creador ve todo lo que el hombre hace en el mundo, tanto bueno como malo, y Él dice, “¿O se esconderá alguno en escondite donde Yo no lo vea, dice el Señor?”. ¿Si es así, por qué necesito un ángel para interceder o reprender?

4) Efectivamente, es así que el Creador lo ve todo. Pero, está escrito, “Pero, extiende tu mano ahora y toca su hueso y su carne”. También está escrito, “Sin razón, me has incitado contra él para perderle”, para demostrar que se le concedió permiso al otro lado, para acusar en asuntos del mundo y se le entregaran en sus manos. Y esas cosas deben quedar ocultas del Creador, y tu no tienes derecho de seguirlas e investigarlas, puesto que son las leyes del Creador y la gente no tiene permitido escudriñarlas, excepto aquellos que son verdaderos justos, quienes conocen los secretos de la Torá, y marchan en el camino de la sabiduría, y conocen esas cosas que están ocultas en la Torá.

Está escrito, “Dichoso el pueblo que la aclamación conoce”, que conoce los caminos del Creador, que Él clama por la alegría y bienes a través de mensajeros, aunque Él puede hacerlo Él Mismo. Y en las palabras “Ve a Faraón”, el Creador deseaba que Faraón dejara ir a los hijos de Israel, aunque Él hubiera podido tomarlos en contra de su voluntad.

El día en que… vino también entre ellos el Satán

5) “El día en que los hijos de Dios venían a presentarse ante el Señor”. “El día en que”, se refiere al día del Año Nuevo (hebreo) (Rosh Hashanah), cuando el Creador juzga al mundo. Así, “Y sucedió que un día, él vino allí”. Ese día era el día de Rosh Hashanah.

6) “En que los hijos de Dios venían”. Estos son los delegados, los emisarios en el mundo, que observan las obras de las personas. “A presentarse ante el Señor”, como está escrito, “Y todo el ejército de los cielos estaba junto a Él, en Su derecha y en Su izquierda”. Pero en su texto, “A presentarse ante el Señor”, he encontrado el amor del Creador por Israel. Pues estos son emisarios que han sido designados para observar las acciones de las personas y recorren y se pasean en el mundo, y toman todas estas acciones, y cuando llega el día del juicio, cuando se juzga al mundo, ellos se convierten en acusadores, denunciando a las personas. Y de todas las naciones del mundo, los delegados no tomarán nota de sus acciones, sino sólo de las de Israel, porque ellos son los hijos del Creador.

7) Y cuando se encuentra que las acciones de Israel son impropias, cuando los emisarios designados desean presentar las acciones de Israel, se presentan ante el Creador. Esto es así porque cuando Israel realiza acciones que no son buenas, ellos, en apariencia, disminuyen la fuerza del Creador. Y cuando ellos realizan buenas obras, le dan fuerza y poder al Creador. Sobre esto está escrito que, “Dad fuerza a Dios”.

¿Con qué la dan fuerza? Con las buenas obras. Por eso es que en ese día, todos los delegados designados se presentan ante el Creador. Ciertamente, “Ante el Creador”, pues como se han reunido para acusar a Israel, se presentan ante el Creador, aparentemente, para disminuir Su fuerza.

8) “Vino también entre ellos el Satán”. La palabra, “también” alude a la inclusión de los hijos de Dios, pues ellos venían para acusar a Israel. Y el Satán venía con ellos porque él es el mayor acusador de todos. Como el Creador vio que venían para acusar, el Creador, de inmediato le dijo al Satán, ya que era el mayor, “¿De dónde vienes?” ¿No sabía el Creador de dónde venía, que fue necesario que Él le preguntara? La respuesta es que Él deseaba complacer al Satán, pues con estas palabras le dio la apertura para que acusara según sus deseos.

9) “Y el Señor le dijo al Satán… Y el Satán respondió al Señor”, “De recorrer la tierra y pasarme por ella”. Así, habitar la tierra le fue entregado al lado de los otros, a las setenta naciones, excepto la tierra de Israel, que es santificada para Israel. Por ello, cuando él dijo, “De recorrer la tierra”, que es la tierra de Israel, el Creador miró que quería acusar a Israel y no a Job, u otros que las naciones – residentes del resto de las naciones – aprecian. De inmediato le dijo al Satán, “¿Te has fijado en Mi siervo, Job?”

10) Él vio que era el momento de darle al Satán algo para ocuparlo y apartarlo de Israel. Es como el pastor que deseaba que sus ovejas atravesaran el río y vino un lobo a acechar sus ovejas. El pastor experimentado tomó a un macho cabrío y se lo entregó al lobo diciendo, “Dejad que luche con el macho cabrío hasta que haga que mis ovejas atraviesen el río y luego volveré y tomaré a éste también”. Eso fue lo que hizo el Creador, al entregar a Job al Satán, para que se ocupara con él y no acusara a Israel. Y el Satán de inmediato se ocupó de él y no acusó a Israel.

11) “Respondió el Satán al Señor”. No es sorprendente que un siervo cuyo señor le concede su deseo, le tema. Aparta Tu providencia de él y Tu verás si él Te teme, o no.

12) En la hora del disturbio, cuando se le entrega una porción a ese lado para que se ocupe, entonces éste completamente se aparta. De igual forma, al sacrificar un chivo expiatorio al principio de mes y en el Día del Juicio, se le da una porción a Sitra Ajra para que se ocupe, para que éste deje a Israel en su reino. Pero, he aquí que llegó la hora de tomar esta porción para Sitra Ajra de toda la descendencia de Abraham, como está escrito. “He aquí que Milcah, también ha dado a luz… Uz su primogénito”. Y Job estaba en la tierra de Uz, es decir, que era de la familia de Abraham.

13) Cuando el Satán le dijo al Creador, “De recorrer la tierra”, le solicitaba al Creador que juzgara a Israel. Esto es porque una tierra, solamente, es la tierra de Israel, y él tenía un juicio sobre Abraham y quería cobrarlo al Creador, puesto que el juicio no se cumplió en Isaac cuando él fue ofrecido en el altar, porque él no debía tener un sustituto para el sacrificio que había preparado en el altar, en el carnero. Pero, aquí Isaac ya se encontraba en el altar y estaba listo para el sacrificio, pero no se ejecutó el juicio sobre él. Y le solicitó esto al Creador, así como le pidió el juicio por la venta de José durante varias generaciones y todo lo que el Satán solicita, lo pide con justicia.

14) Y desde aquel tiempo en que Isaac fue salvado y fue reemplazado en el sacrificio, El Creador había estado preparando a Job -que vivía en ella tierra de Uz- para el acusador. Esto se menciona inmediatamente después de la ligadura de Isaac. Pero aquí, con el nacimiento de Uz, el Satán vino a tomar su porción de toda la descendencia de Abraham y no se acercará para dañar a Israel.

15) Todo es de acuerdo a la justicia. Así como Job juzgó, así fue juzgado. Job se encontraba entre los consejeros del Faraón. Y cuando el Faraón se levantó contra Israel y quería matarlos, Job le dijo, “No, toma su dinero y rige sobre sus cuerpos con trabajo arduo y no los mates”. El Creador le dijo, “Tu serás juzgado de la misma forma en que juzgaste a Israel”. ¿Qué es lo que dice? “Pero, extiende Tu mano ahora y toca su hueso”. Así como él juzgó a Israel, de la misma forma será juzgado, aunque en todas las demás cosas tenía temor del Creador.

16) “Pero no toques su alma”. Se le dio dominio sobre su carne, como está escrito, “El fin de toda carne ha venido delante de Mi”. “El fin de toda carne” es el destructor, Satán. “Ha venido delante de Mi” para recibir el permiso que es el significado de “El fin de toda carne”.

No se dice, “El fin de todo espíritu”, que es el fin que viene del lado de la oscuridad, juicios masculinos. “Hasta el último límite”, es como “De toda carne”, puesto que existe otro fin, el fin de la derecha, en santidad. Y el de aquí es otro fin, que viene de la izquierda, oscuridad. Por eso es que se le dio permiso de herir su hueso y su carne.

17) ¿No fue castigado justamente, sino que fue debido a las palabras del acusador quien Lo incitó y Lo desvió a Él? Ciertamente todo fue hecho de acuerdo a la justicia: él fue juzgado como juzgó a Israel ante Faraón.

18) Las palabras, “Sin razón me has incitado contra él para perderle” no significan, “me has incitado para destruirlo, sino “me has incitado contra él”. “Contra él” es en Su mente, lo que Él piensa. “Me has incitado”, como Job dijo, “y el plan de los malvados avalar”.

De igual forma, “Más ellos lo halagaban con su boca y con su lengua le mentían”. Esto es difícil también, ¿pues puede el Creador ser seducido? Pero, no dice, “Más ellos lo halagaban y le mentían”, sino solamente, “Más ellos lo halagaban con su boca”. Es con sus bocas que Él fue seducido, que ellos piensan esto, cuando en realidad no es así.

19) ¿Pero, puede él difamar delante del Creador, que lo conoce todo? Sí, pues él es un rey viejo y necio, como está escrito, “Mejor es el niño infortunado y sabio que el rey viejo y necio”. Y porque él es rey sobre la gente, puede acusar al hombre, ya que él es el depositario.

20) Esto se refiere sólo al juicio de un individuo. Pero por lo que se refiere al juicio sobre el mundo, está escrito, “Y el Señor descendió para ver”. “Descenderé para ver”, así que no se le dio fe, sino que él está solamente en las manos del Creador, pues Él no quiso destruir el mundo según las palabras del acusador, cuyo deseo es siempre la destrucción. ¿Cómo es que sabemos esto? Está escrito, “El hombre pone fin a la oscuridad y hasta el último límite que él busca”. Él busca destruirlo todo, que es, “El fin de toda carne ha venido delante de Mi”, que Satán llamó “El fin de toda carne”, ha ciertamente venido a destruir.

21) Ha sido explicado que en el principio del año, dos lados existen opuestos al mundo. Todos aquellos que se presentan delante del Creador con arrepentimiento y buenas obras, se les premia con ser inscritos en el lado de la vida, que produce resultados de vida. Y aquellos que son de ese lado están inscritos en la vida. Y todos aquellos que vienen con malas obras, para dar muerte a la gente, están inscritos en el otro lado, que es la muerte, llamada “muerte”, y donde reside la muerte.

22) Y en ese día, estos dos lados -la vida y la muerte- existen. Están aquellos que fueron inscritos en el lado de la vida y aquellos que fueron inscritos en el lado de la muerte, y en algunas ocasiones, el mundo está en el medio, medio pecador y medio justo. Si se encuentra un justo, él sentencia al mundo y todos existen y son inscritos en la vida. Pero, si un pecador sentencia al mundo, todos son inscritos en la muerte.

23) En ese momento, el mundo estaba en el medio, medio pecador y medio justo. Y el acusador deseaba acusar al mundo y sentenciar al mundo a una escala de pecado. Prestamente, está dicho, “¿No te has fijado en mi siervo Job? No hay nadie como él en la tierra”. Puesto que se le puso aparte, el acusador al instante lo atacó. Por ello, uno nunca debe excluirse del público, para no ser notado específicamente y no ser acusado arriba.

24) Está escrito sobre la mujer sunamita que ella dijo, “Yo habito entre mi propio pueblo”. Esto significa que si uno no quiere excluirse del público, “Yo habito entre mi propio pueblo hasta este día”. “Entre mi propio pueblo”, significa que yo seré conocido arriba en una colectividad. Y aquí, con Job, puesto que él era conocido y distinguido arriba, el acusador de inmediato le hizo cargos y dijo, “¿Es que Job teme a Dios de balde?” Él no Te teme y no se fortalece en buenas obras, por nada, como está escrito, “¿No has levantado una valla en torno a él?”. Pero aparta todo ese bien que Tú le has dado y de inmediato verás que, “verás si no Te maldice a la cara”, Te abandonará y se aferrará al otro lado. Ahora hay comida en Tu mesa. Aparta Tu mesa de él y veremos de quién es y a qué lado se aferra.

25) E inmediatamente Él le dijo al Satán, “Allí tienes todos sus bienes en tus manos”, para mostrar que el temor de Job al Creador era para mantener su riqueza. De esto aprendemos que todos aquellos que temen al Creador, por su riqueza o por sus hijos, no tienen un temor apropiado. Por eso es que el acusador dijo, “¿Es que Job teme a Dios de balde?” Tú has bendecido todas sus obras y por eso es que él tiene temor de Ti. Y entonces se le concedió permiso para acusarlo y mostrarle que Job no servía al Creador por amor.

26) Debido a que fue probado, él abandonó el camino y no sostuvo su integridad. ¿Qué es lo que dice? “En todo esto Job no pecó” con sus labios, aunque sí pecó en su voluntad. Más tarde, pecó en todo, como está escrito, “la tierra es entregada en manos de los impíos”.

27) Uno podría cuestionar que ningún otro hombre sino Job fue probado como está escrito, “El señor prueba a los justos”. Por esta razón, Job, también fue probado. Y aunque él no permaneció íntegro como corresponde, no salió del dominio de su Señor para adherirse al otro lado.

28) ¿Cuánto duró su juicio? El dominio del otro lado es de doce meses, como está escrito, “la sentencia de los justos en el infierno es de doce meses”. Y, como él no se aferró al otro lado, está escrito, “El Señor bendijo los últimos días de Job más que el principio”.

29) Job no es una prueba del Creador, como son las pruebas al resto de los justos, puesto que no está escrito, “Y Dios probó a Job”, como está escrito, “Dios probó a Abraham”. Abraham ofrendó a su único hijo al Creador con su propia mano, mientras que Job no dio nada y no le entregó nada al Creador.

30) Y no se le dijo sobre la prueba, como se hizo con Abraham, puesto que era evidente para él que él no podría soportarlo como corresponde. En lugar de eso, se le entregó en manos del acusador. Además, se realizó por la sentencia del Creador, por hablar infligido a Israel trabajo arduo en Egipto. Así, el Creador atrajo la atención del acusador hacia esta sentencia, como está escrito, “¿Te has fijado en mi siervo Job?”

31) “Y al pasar el tiempo sucedió que Caín trajo”. Está escrito, “Y al pasar el tiempo”, no “al pasar la derecha” (en hebreo la diferencia es sólo de una letra), pues “al pasar el tiempo”, es Sitra Ajra y “al pasar la derecha” es santidad. Esto es así porque él rechazó “al pasar la derecha” y se acercó a “al pasar el tiempo”. Está escrito “Pero vete tu a tu hasta el final”. Y, Daniel dijo, “¿Hasta qué final, el final de la derecha o el final de los días?” Y el Creador le contestó “El final de la derecha que es la santidad”.

Por ese es también que David sintió temor cuando él dijo, “Hazme saber, Señor, mi fin”, ¿el del tiempo o el fin de la derecha? ¿Y, qué dice aquí? “Y al pasar el tiempo sucedió”, que está en Sitra Ajra, y no en el pasar la derecha, que es en la santidad. Por ello, su ofrenda no fue aceptada, puesto que era de Sitra Ajra.

32) “También Abel trajo”. ¿Qué es “también”? “También” es incluyendo, pues él, también, trajo un poco a Sitra Ajra como hizo Caín, pero su ofrenda fue toda para el Creador, pues la ofrenda era esencialmente para el Creador, y él dio una porción al otro lado, como está escrito, “Y de la grasa”. Esto significa que ofreció la mayoría de la oblación, la grasa, al Creador, y dio la porción mala a Sitra Ajra. Pero Caín dio la mayoría de la ofrenda al pasar el tiempo, que es Sitra Ajra, y le dio una porción al Creador y por ello no fue aceptada.

33) Está escrito sobre Job, “Solían sus hijos celebrar banquetes… Al terminar los días de estos convites”. El acusador asistía al banquete cada día y no podía prevalecer sobre él porque está escrito, “¿No has levantado Tu una valla en torno a él, a su casa?” Entonces, él nunca daba una porción a Sitra Ajra porque está escrito, “y ofrecía holocaustos por cada uno de ellos”. Y la ofrenda se levantó y él no le dio una porción a Sitra Ajra. Si le hubiera dado una porción, el Satán nunca hubiera podido prevalecer sobre él más adelante Todo lo que el Satán tomó de él era suyo, puesto que no le había dado una porción de sus ofrendas.

34) ¿Por qué el Creador lo dañó, porque él no le dio una porción al Satán? Si él le hubiera dado su porción a Sitra Ajra, hubiera despejado el camino a la santidad, puesto que Sitra Ajra hubiera partido del Templo y el lado santo se hubiera remontado. Pero él no lo hizo y por eso es que el Creador buscó el juicio sobre él.

35) Igual como él se separó y no incluyó el bien y mal, cuando él no le dio su porción a Sitra Ajra, para purificar la santidad, Él lo sentenció de igual forma, primero dándole bien, luego mal y después regresándolo al bien. Y así debe ser; el hombre debe conocer el bien y debe conocer el mal y regresar por él mismo al bien. Este es el secreto de la fe, Nukva, Job era de los siervos de Faraón, que es la razón por lo cual está escrito sobre él, “Él, quien temía la palabra del Señor entre los siervos de Faraón.

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