TuKabbalah.com.ve

TuKabbalah.com.ve

Somos una organización dedicada a expandir los conocimientos de la kabbalah, sin fines de lucro por medio de el Instituto de Kabbalah Universal (IKU) que a su vez es una fundación de enseñanza de la Kabbalah que surge por la necesidad actual de volver a abrevar de las fuentes antiguas de Sabiduría y Misticismo y así darle un giro actual, moderno y adecuado a la formación Kabbalística en pro del desarrollo espiritual e íntegro del individuo y la sociedad.

Una plegaria es un canal por medio del cual elevamos un requerimiento al Creador. Esta dicho en Kabbalah que esta tiene que provenir del corazón para poder ser escuchada. Hay algunas simbologías y explicaciones profundas que los kabbalistas agregan a esto, pero la que necesitamos empezar por entender ahora, es que principalmente se trata de ver la plegaria con la compenetración de una madre. Esto significa que así como una madre con su hijo trata de que este tenga lo mejor, revele lo mejor, logre sus objetivos y triunfe, pero no espera nada a cambio de su hijo más que su verdadera felicidad, nosotros debemos vernos dentro de la plegaria de esa manera. Y esto es “desde tu corazón elevaras la plegaria”. Ahora sabemos que para acercarnos a Dios debemos ser cercanos a El primeramente en forma de atributo espiritual, es decir, que mi comportamiento es como el del Creador de compartir incondicional. Por ende el trabajo no es ser como una madre en la plegaria para mis propios deseos, sino para los deseos del prójimo.

 

Si mi plegaria va primeramente enfocada en el mundo, en el país, en el vecindario, y por último es mi deseo, dentro de esa conciencia de “madre”, de amor puro incondicional emulando al Creador, nada podrá detener que se manifieste acá en la tierra. Eso es llamado “corazón en la plegaria”, y debemos anhelar querer tener un estado espiritual como ese.

 

Bendiciones…

Rabí Akiva nos legó dos enseñanzas fundamentales.

“Y amarás a tu prójimo como a ti mismo, es una regla general en la Torá”.

Y “Si el hombre y la mujer lo ameritaron, la Presencia Divina mora entre ellos”.

La Presencia Divina que mora en ellos es el amor que se tienen.

“En el lugar donde hay amor, allí encontrarás lo sagrado”. Se explica en Cabalá que la palabra misma אהבה, “amor”, ahavá, es un Nombre de Dios. Sus letras son las iniciales de “אור הקדוש ברוך הוא”, Or Hakadosh Baruj Hu, “La Luz del Santo Bendito Sea”.

¿Cómo merecemos este amor tan grande? De acuerdo con el Jasidut, la respuesta está atesorada en la palabra זכו, zajú, “ameritaron” en la enseñanza de Rabí Akiva. Ameritaron en hebreo es de la misma raíz que “Hizdakejut”, purificación y refinamiento de los atributos del corazón. Esto implica conducirse con delicadeza y consideración con la pareja.

La pareja que logra refinar sus cualidades amerita regresar al Jardín del Edén Original.

Todos necesitamos un buen consejero. ¿Pero cómo podemos lo encontrar? ¿Cómo podemos identificar quién es apto para aconsejar?

En la Biblia el buen consejero es llamado pele ioetz, “el consejero maravilloso”. Él puede aclarar mi complicada existencia con un consejo nuevo y maravilloso. Esa indicación exacta para mí pero que aún no conocía.

Nuestros sabios dicen que consejo y guía tenemos que recibirlos de alguien que se asemeje a un ángel, malaj, מלאך. El Baal Shem Tov explica que ángel significa alguien que está “como mundo”, keilem, כאלם, las mismas letras que ángel pero al revés.

El buen consejero hace silencio antes de hablar, escucha, piensa, hace su propio proceso interno, y entonces surge fulgurante en su interior ese consejo maravilloso. Y así se cumple en él: “abre tu boca e iluminarán tus palabras”.

El segundo verso del libro de Tehilim dice: “En cambio en la Torá de Havaiá está su deseo y en su Torá se empeña día y noche.” [Tehilim 1:2]

Primero está la Torá de Hashem, la Torá es de Dios no mía, y así es como tengo que estudiarla, con anulación, anulando mi intelecto al intelecto de Hashem, mi voluntad a la Voluntad de Hashem.

Pero luego, cuando he estudiado de este modo mucho tiempo la Torá, tengo el mérito, con la ayuda de Hashem bendito sea, que la Torá sea en mi nombre. Por eso está dicho “en su Torá se esfuerce día y noche”, en la Torá de la persona.

Sobre David el autor de los Tehilim está escrito: “Y Hashem está con él”. Y los sabios de bendita memoria explican que la ley es como él la estableció en todo lugar. O sea que así como es la intención de la persona en determinado tema de la halajá, o del estudio o en la forma de comportarse en la vida, así coincide exactamente con la Voluntad de Hashem bendito sea.

Y así cada uno puede ameritar, si estudia la Torá de Hashem, si se esfuerza en la Torá de Hashem con un sentido de anulación en la psiquis, al final puede que Hashem se identifique con él, la Torá se identifica con él, y Hashem está con él, la halajá es como él la define en todo lugar.

Todos los seres humanos somos ciegos, desde el punto de vista espiritual, de la realidad superior. Estamos en un estado en el cual aun si nos esforzamos, podemos ver cosas muy limitadas respecto a nuestro desarrollo. Esta es la importancia imperiosa de cada uno de los seres que nos rodean. Así como una montaña alcanza su majestuosidad y altura a través de una gran cantidad de pequeñas rocas que se unen y la conforman. Así mismo solo podemos alcanzar nuestra trascendencia y elevación en este mundo a través de cada una de esas personas que conforman nuestra vida.

 

Puede que no lo veamos así, pero la luz del Creador no actúa conforme a un deseo de recibir particular ¿Qué quiere decir esto? Dios no necesita nada de ti, entonces, ¿Cómo logramos su misericordia y la iluminación para nuestras vidas? a través de ser semejantes en forma a la luz. Y esto significa otorgar, pero siendo que la luz del Creador no necesita nada de nosotros ¿de qué forma otorgamos? ahí entra en juego la perfección de la Creación, a través de nuestro prójimo. Cuando Otorgamos sin condiciones, agendas o egoísmo oculto, la luz de Dios nos cubre con la misma benevolencia.

 

En relación a esto aprendí de un escrito de Rav. Iosi quien dijo: durante mucho tiempo no pude entender el sentido del versículo: “palparas al medio día, como palpa un ciego en las tinieblas” (Deut. 28, 29). No comprendía cual era la importancia para un ciego si había luz u oscuridad. Pero sucedió que en una noche oscura iba caminando y vi a un ciego yendo con una antorcha en la mano, entonces le pregunte: -Hijo mío, ¿para qué te sirve la antorcha? Y él me contesto: “mientras sostengo la antorcha en mis manos, me ven las otras personas, las ayudo a ellas a ver y así me cuidan a su vez de que no caiga en un pozo o me roce alguna rama con espinas”.

 

Bendiciones y luz…

Con amor: Jonathan.

Esta semana terminamos la porción de Behaalotjá y es hermoso poder decir que cada semana la transformación, la oportunidad trascendental de ser mejores que nos brinda la Torá es lo que hace posible que nuestras almas comiencen a ocupar su verdadero lugar como líderes de nuestro proceso individual y grupal, los cuales son el amor y la integridad absoluta. De esta semana hay grandes aprendizajes y maravillosas enseñanzas sobre las cuales basarnos: “el encendido de la Menorá, la festividad de Pesaj, las trompetas que guiaban el movimiento de las tribus, pero hoy nos basaremos en la crítica de Aharón y Miriam en contra de Moisés.

 

Si nos fijamos hacia el final de la porción de Behaalotja (Cuando elevas las candelas), encontrábamos la crítica de sus hermanos mayores hacia Moisés. Pero hay un verso el cual llama poderosamente la atención, un verso que es un poco difícil de comprender incluso literalmente. En el momento en el que Dios, Bendito sea, reprende a Aharón y Miriam por lo acontecido dice: “Pe el Pe edaver bo, umare velo vejidot, utmunat Hashem iabit”. Lo cual es traducido como “Boca a Boca hablare en él, y le mostrare pero no con acertijos, y la semblanza de Hashem contempla”.

 

¿Qué significa boca a boca hablare en él? como dijimos anteriormente esto es algo difícil de entender incluso literalmente, porque generalmente si queremos hablar algo importante con alguien seria boca a oído hablare con él, o algo como cara a cara hablare con él, que significaría que esa persona te habla directo al rostro. Pero no es así aquí, sabemos que en la Torá no existen errores así que por ende ¿Cómo interpretamos el verso Boca a Boca (Pe el Pe)?

 

Existen cinco formas que aluden específicamente a esta explicación según la sabiduría de la kabbalah, pero voy aquí a basarme en una sola que espero que cree un cambio interior en nuestras mentes y sobre todo en nuestras almas para siempre. Esta explicación está basada en el comentario de uno de los Ajaronim (nuevos sabios), que dice que “Pe el Pe”, boca a boca significa “Yo le di el poder en su boca”. Se dice que Moisés era pesado de lengua, no tenía fuerza para hablar claro. Inclusive si recordamos en el momento de la Zarza ardiente podemos ver que Dios le dice que vaya y hable con el faraón y le diga que ha venido a liberar a su pueblo, a lo que inmediatamente Moisés replica: ¿Y qué le voy a decir? Así en varias ocasiones podemos notar que Moisés no era una persona que tuviera una fluidez de palabra extensa, por ende se dice que era pesado de lengua. Sin embargo en este comentario dice “Pe el Pe, significa que yo curare su boca”. Yo le di el poder en su boca.

 

Para entender esto primero conozcamos cual es la crítica de sus dos hermanos, la cual es básicamente su separación de su esposa. Por lo tanto si la Torá nos incita a cuidar y santificar el matrimonio, ¿Por qué Moisés tomaría esa decisión de separarse físicamente de su esposa? Si alguno de nosotros ve esto de uno de nuestros líderes creo que también haría algún reclamo desmedido, porque entendían, así como entendemos hoy de manera literal, que debían guardar la integridad de la Torá. Sin embargo, como lo acabamos de decir, ellos se fijaban en la Torá como solemos hacerlo muchos de nosotros actualmente, de forma literal. Por ende Lo que Dios trata de decirles con Pe el Pe, de boca a boca, es: “Yo a él le di no solo la Torá escrita, también le di la Torá oral, y por ello Moisés sabe lo que debe hacer”. La tora Oral es la fuerza de la boca, como revelaron nuestros sabios: “Maljut pe, Torá shebeal pe karinan la”. “El reinado de la boca, se llama a la Torá oral”.

 

Moisés desde este nivel de entendimiento que poseía, teniendo las dos Torá, tanto escrita como la oral, sabía que para que el pudiera ser el canal que necesitaba Israel debía encontrar lo que se llama elevarse desde “zivug gufaní”, “apareamiento físico”, el nivel del “acoplamiento inferior” hasta el nivel de “acoplamiento superior”. Por ello es que Dios lo defiende y dice: Ustedes no entienden porque ustedes no tienen Torá oral, pero lo que hace Moisés ahora en este instante es totalmente lícito siendo que Yo así lo dispuse para él. Yo cure su boca, que alude a Yo le di la Torá oral para que el tuviera esta sabiduría. El necesita este acoplamiento supremo para que ustedes a través de él alcancen todos los méritos de llegar a Erestz Israel. Por eso dice “Pe el Pe, boca a boca yo hablare en él, pero no con acertijos, lo que quiere decir que para él no hay nada oculto siendo que tiene de mi propia boca la explicación de la Torá, y Mi presencia se manifiesta en él, lo que alude a que lo que fuera que Dios quisiera, como Dios quería que Moisés actuara, ya Moisés sabia como hacerlo, porque tenía el Pe el Pe, boca a boca conectaba con las propias palabras de Dios a través de la Torá oral.

 

Una vez que entendemos esto es una revelación completamente diferente y una hermosa noción a la cual conectamos, y sobre todo empezamos a entender el mérito que conlleva descubrir esto, es decir, la conciencia que debemos alcanzar a través de este entendimiento, es que Dios, Bendito sea nos da la oportunidad de curarnos la boca, es decir, de revelarnos la Torá oral a través del mérito, de la chispa de Moisés que todos llevamos dentro, El desarrolla generación en generación la habilidad de Pe el Pe, boca a boca se dirija en nosotros y a través de esto sepamos exactamente qué es lo que Él quiere para que podamos alcanzar la grandeza de nuestra alma de la forma más verdadera y llegar al momento del final de la corrección, la cual traerá la plenitud total de Dios en nuestras vidas y en el mundo.

 

Esto es lo que incluye Pe el Pe, el mérito de curarnos la boca, es decir, de entender completamente la Torá oral, por medio del sacrificio de Moisés para todos y cada uno de nosotros. Bendito el Santo, que así sea.

 

Bendiciones y luz…

Con amor: Jonathan.

¿Qué está pasando con la juventud hoy en día?

“Ahora nuestros niños disfrutan solo de la tecnología, no les gusta compartir, son irreverentes, irrespetuosos, prefieren chatear antes que salir a jugar al parque, traspasan cualquier límite impuesto por los padres, las niñas prefieren las peluquerías o salones de belleza antes que un juego de mesa, hablan de relaciones amorosas, les encanta el lujo, comparten una solo cosa en común y es los malos modales. Podemos decir que son los tiranos del siglo XXI...


Algunos de ustedes culpara al sistema o la forma en que el gobierno (en nuestro caso el venezolano) ha brindado poco apoyo en la inversión para una mejor educación. Tal vez la mamá abnegada culpara la poca dedicación o la falta de la figura paterna en casa, por cuestiones de trabajo, de tiempo o simplemente de flojo desempeño. Tal vez el padre dirá que es culpa de la forma de crianza de la mama y lo permisiva que suele ser, al fin y al cabo es quien más tiempo pasa con ellos. Los padres solteros culparan a la política sentimental y a sus desastres amorosos o la manera en que Dios no te manda la pareja ideal que te ayude en la crianza infantil. O simplemente nos escudaremos en sus maestros y su falta de interés al enseñar, acusándolos de ineptos y poco profesionales. Y estos maestros a su vez dirán ¿qué puedo hacer yo? El problema viene desde sus hogares y el gobierno y su falta de apoyo... Y todo se convierte en un círculo que cierra justo donde comenzó. Como una carrera de relevo, donde entregamos el testigo al siguiente corredor solo que en este caso todos buscamos entregar la responsabilidad y librarnos lo más rápido posible del tema...


Cualquier excusa es válida siempre que podamos objetar un porque, pero que este no afecte mi imagen de padre, madre, maestro, hermano, tío, primo o abuelo perfecto.


¿Pero que hemos hecho para formar esta generación de tiranos? ¿Quién es el verdadero culpable?


Sócrates lo describió en el año 460 antes de la era común, él dijo: Todos se ocupan de hacer lo que hemos hecho los mayores durante generaciones y generaciones: "llamar a los más jóvenes que nosotros flojos, egoístas, superficiales e inútiles".


Una gran verdad pero a su vez una paradoja si tomamos en cuenta que somos nosotros los encargados de fomentar su aprendizaje y formar en ellos valores fundamentales que sirvan de contexto en el desarrollo de sus vidas.


¿Qué quiero decir con esto?
Fácil, si juzgamos de mediocres, flojos e inútiles a nuestros hijos, hermanos, sobrinos, nietos, alumnos, etc. Estamos hablando más de nosotros mismos que de ellos.


Espiritualmente hablando cada vez que juzgamos a estos pequeños o adolescentes creamos en ellos energía de juicio, los volvemos más rebeldes, más autocríticos, más destructivos, menos emotivos, menos bondadosos y los más peligroso creamos separación entre ellos y nosotros que somos los encargados de ser su ejemplo directo.
¿La consecuencia?
Buscaran ejemplo en otros patrones de conducta bien sea de sus amigos, vecinos, compañeros de estudio, en fin se vuelven parte del juego de degradación social en el que estamos viviendo, juego que hasta ahora nos está llevando a una sociedad de menos valores morales y sociales.


No podemos decir que antes era mejor, personalmente creo que podemos decir que si, antes había más respeto, mas valores, mas juegos en el parque, mas inocencia. Pero si recordamos bien la forma de llevarnos hacia esto era con una formación de rigidez total o rigidez 0 (cero):

0 salidas.
0 amigos que no aprobara mi papa.
0 conexión familiar.
0 opinión.
0 explicaciones.

No entendíamos nada y eso no importaba a nadie pues quien debía entender era nuestro papa y nuestra mama, al menos esa era la idea de crianza principal. La consecuencia de aquella generación fue nuestra formación de timidez, sumisión, miedo social, falta de toma de decisiones, nos volvimos persuasibles e indecisos.
Y en ese mismo punto afectamos a nuestra generación de relevo pero al contrario, nosotros despertamos tarde y quisimos evitar eso en nuestros pequeños, quisimos enseñarles a ser autónomos, a tener lo que no tuvimos, a tener libertad, independencia, modernismo, y seamos claros: “No supimos hacerlo", se nos está escapando de las manos.


Expliquemos Esto un poco: al ser tú el encargado de la empresa familiar cuando esta no funciona ¿es culpa de los obreros? "NO", cuando la empresa no funciona algo anda mal en la gerencia. Si tal vez los obreros no están haciendo bien el trabajo, pero esto tiene un solo motivo: "yo no estoy transmitiendo bien el mensaje que deseo a ellos".


Hoy al fin nos estamos damos cuenta que los pequeños están fuera de control y queremos enmendar propinándoles palizas, castigos severos, ausencia de amor (como si los regalos, video juegos, ropas lujosas son muestras de amor), incluso algunos están volviendo a los patrones de crianza antiguos o pidiendo ayuda a sus padres, abuelos o mayores de la casa para saber imponer rigor en última instancia, todo con tal de controlar esta situación que está encendiendo alarmas en la sociedad general.


La kabbalah nos enseña un método, una forma de implementar esa ayuda, el concepto de libertad e independencia es correcto, la forma en que nosotros lo implementamos fue lo que fallo. Pero ¿dónde? Bueno no podemos enseñar a hacer algo que nosotros no hacemos, no cumplimos o sencillamente no sabemos cómo funciona...


La forma Kabbalística es insertar en los niños las reglas del juego de la vida, es muy simple son un conjunto de preguntas retóricas que debes insertar en ellos para despertar su interés real por una forma diferente de ser con un solo objetivo: "Tenerlo todo".


¿Cómo funciona el universo?
¿Cómo funciona la vida?
¿Cómo puedo tener éxito en la vida?
¿Qué es el alma?
¿Qué es el cuerpo?
¿Qué significa causa y efecto?
¿Qué beneficios me brinda ser una mejor persona cada día?
¿Que el la luz espiritual?
¿Qué es amor?
¿Qué es una pareja?
¿Cuáles son los secretos espirituales para tener una pareja perfecta?


Estas son solo unas de las muchas interrogantes a los que tus hijos reaccionarán con muchas más interrogantes. Te explico: al mostrarles estas preguntas su curiosidad se despertara y comenzaran a preguntarte al respecto.


El momento de hacerlo es cuando estén pasando alguna eventualidad que no sepan cómo resolver, aunque nadie mejor que tú para saber de qué forma involucrarte en su proceso y como hacerle entender este nuevo proyecto.
Por ejemplo: tu hijo de 8 años reprobó un examen importante y ¿qué haces? ¿Lo golpeas? NO ¿Lo castigas? NO ¿Le dices que no sirve para nada? NUNCA. Lo que haces es explicarle los pro y los contra de su eventualidad y le muestras las preguntas para su autoanálisis.


La forma de hacerlo o al menos una de ellas es pedirle a tu hijo (a) que lo haga a su manera, que lo intente a su manera y luego a la tuya y que vea por sí mismo cada resultado y con cual le ha ido mejor...
Por ejemplo tu hija de 17 años ha decidido tener su primer novio y no le ha ido tan bien, tomas ese oportunidad y le dices la próxima vez toma las siguientes normas y me dices como te va. Seguramente que luego de eso te preguntara que le expliques al 100 % no solo sobre un noviazgo sino ¿cómo funciona el éxito en general?


La luz esta siempre allí para todos y ninguno de estos niños está exento de ella, si recordamos que todos absolutamente todos tenemos la chispa divina dentro de nosotros entenderemos que solo debemos buscar la forma de revelar en ellos esa luz.
No imponiéndole, al contrario haciendo que se interesen y para ello también debemos familiarizarnos con estas preguntas y claro con sus respuestas.


Mientras no hagas ningún cambio en tus formas, nada cambiara en tu vida y menos en la de ellos...
Cambia tú y ellos cambiaran inmediatamente.


Por último déjame obsequiarte cinco sencillos consejos sobre cómo apoyar a nuestros hijos en su búsqueda de luz:

1 Dales el espacio para tomar decisiones (que no tengan consecuencias de vida o muerte);

2 Date cuenta de que están tomando lo que les enseñaste, aunque puedan tardar años en procesarlo;

3 Dales la libertad para estar en desacuerdo contigo, pero insiste en un diálogo respetuoso;

4 Resiste el impulso de juzgarlos, recuerda que están en medio del proceso de formación; aún están pensando las cosas;

5 Ámalos y recuerda decírselos abierta y frecuentemente.

 

 

Recuerda: no veamos a nuestra próxima generación como unos rebeldes, o narcisistas o faltos de agradecimiento. La realidad es que son sólo parte del proceso de crecimiento el cual nosotros como sociedad (padres, hermanos, abuelos, tíos, maestros, vecinos etc.) hemos influenciado. Somos la causa de todo este efecto a nuestro alrededor y cuando cada uno sin excepción decida tomar su parte de responsabilidad y “Cambiar” el sistema, “TODO CAMBIARA” para bien. Por ahora podemos dejar de tomar su comportamiento de manera personal y concentrarnos en cómo apoyarlos en la creación de sus propias vidas”.

 

Todo lo mejor…

Con amor: Jonathan.

Hoy más que nunca tenemos la oportunidad de crear un mundo mejor, uno en el que la unidad y el amor sean los pilares de la convivencia, uno en el que la muerte, el caos y toda fuente de dolor sea desterrada para siempre. Uno en el que la inmortalidad no es solo un cuento de revistas de ciencia ficción, sino nuestro verdadero destino, ese que un día decidimos dejar a un lado para comenzar el juego de la vida. Ese mundo que todos deseamos y que está esperando por nosotros ahora y aquí detrás de algo tan simple como colocar la conciencia por sobre la materia.

Jonathan Ascanio.

 

Si todas las medicinas pudieran ser lanzadas al océano, sería lo mejor para la humanidad y lo peor para los peces. Oliver Wendell Holmes, 1809–1894

 

La conciencia de los átomos.

 

El gran autor y médico Bostoniano del siglo 19, en realidad no tenía nada en contra de los peces o el océano; sólo que reconoció dentro de su propia profesión un defecto fundamental que persiste hasta el día de hoy. La gran mayoría de las medicinas, tecnología médica, información de salud, técnicas de radiación e incluso la ciencia general, tratan los síntomas e ignoran las causas de la enfermedad y el caos del mundo.

 

Para entender esto mejor vamos a concebir un pequeño ejemplo sobre cómo piensan los átomos que revela el libro de toda la sabiduría Kabbalista, el Zóhar. Todo en nuestro mundo, incluyéndonos está formado a partir de Átomos, Un átomo es entonces un constituyente de la materia ordinaria, y este a su vez está formado por carga negativa, carga positiva y carga neutra. Esto solo fue descubierto por la ciencia a principios del siglo XX, ya que durante el siglo XIX se había pensado que los átomos eran indivisibles, de ahí su nombre a-tómo- 'sin división'. El Zóhar desde hace más de 3000 mil años explica que todo se desprende de la unificación del árbol de la vida, el cual está conformado por derecha (carga positiva) Izquierda (carga negativa) y centro (neutral o equilibrio).

 

Por lo tanto hasta ahora podemos decir que esto no es un secreto para nadie, estamos formados de átomos, no es un gran descubrimiento, aunque sea asombroso que el Zóhar explicara estas teorías desde hace miles de años y la ciencia no lo tomase en cuenta. Pero si es interesante lo profundo que continua yendo el Zóhar al expresar el porqué del origen de las enfermedades a partir de este conocimiento. ¿De dónde proviene una enfermedad? Espiritualmente sabemos que al estar en contacto con el mundo del 1 %, estamos realmente limitados, y una de esas limitaciones es la ilusión de la muerte. Pero, ¿científicamente como explicamos esto? Además de la muerte las enfermedades y el deterioro de nuestro cuerpo, órganos, y físico, son la causa que expresa la física de este efecto final que es la muerte. Pero ¿Por qué envejecemos? ¿Por qué enfermamos? Aquí entran en juego de nuevo nuestros átomos, como es bien sabido por la ciencia, el motivo que explica la física sobre nuestro envejecimiento y desgaste o muerte es que nuestros enlaces atómicos son perecederos. Estos son denominados enlaces Iónicos.

 

La ciencia explica que todos los átomos quieren ser felices. Este es el termino escogido por los científicos, aunque mi maestro el Rav. Isaac benzaquen diría que no es mera coincidencia que la ciencia utilice el término “felices” para describir el funcionamiento interno del mundo atómico y molecular. Vamos a explicar esto como en un video juego: por tanto existen dos átomos que quieren ser felices, ya sabemos que cada átomo tiene una corteza externa proporcionada por los electrones que orbitan alrededor de su núcleo (generalmente en pares). Supongamos que un átomo en particular requiere 6 electrones para ser feliz, pero solo tiene 4. Y otro átomo requiere de 8 electrones para ser feliz, pero tiene 10. Uno no es feliz porque le faltan dos y el otro tampoco porque justamente le sobran dos. Según la ciencia estos dos átomos se buscarán y llevaran a cabo un intercambio. Como resultado de esta conciencia mutua ambos obtendrán lo que quieren y ambos serán felices. Y no crean que es mera coincidencia que esto sea justamente las reglas básicas que han enseñado los grandes kabbalistas desde hace milenios. Compartir, dar para recibir. Desear tener más, para compartir más. Pero ahora por arte de magia, ocurre algo entre estos dos átomos. Se unen para formar una molécula y este intercambio es lo que se denomina como enlace Iónico.

 

En este ejemplo vemos como los dos átomos permanecen entrelazados por su enlace iónico debido a sus cargas energéticas respectivas. Si recordamos un poco la física en nuestra educación traeremos a la mente uno de los conceptos que la ciencia aun determina como “real”: “los opuestos se atraen”. Claro, si vemos este ejemplo anterior notaremos que al menos en el mundo de la percepción es así, cuando el primer átomo toma los dos electrones que le faltaban y siendo que el electrón representa la carga negativa, entonces decimos que está tomando una carga negativa. Pero el dador, que da sus dos electrones sobrantes, recibe una carga positiva. Por lo tanto negativo intercambia por positivo es igual a: los opuestos se atraen. Sin embargo esto no es real para la kabbalah, la cual expresa que son los iguales los que se atraen. ¿Cómo existe esta divergencia entre la ciencia y la espiritualidad? ¿Qué saben los kabbalistas que la ciencia aún no ha captado en su plano más esencial?

 

La kabbalah nos explica que la unión de estos opuestos es solo un efecto. La ciencia sigue basándose en el mundo de la percepción del 1 %, y en este, cuando los átomos se unen, si, los opuestos se atraen. Pero existe una realidad superior que la del mundo subatómico, donde son los iguales los que gravitan en forma uno hacia el otro. ¿Cómo?

 

En realidad podemos explicar primero la falla mayor de la ciencia, la cual al exponer que el electrón de un átomo es atraído por el protón del segundo átomo niega toda la lógica de su propia teoría al no poder explicar ¿Por qué entonces ese electrón no es atraído hacia su propio protón? es decir, dentro del mismo átomo. La posición de la kabbalah es que si bien este es un efecto aparente en el plano físico, en el nivel de la conciencia es al revés, los iguales son los que se atraen. Y los kabbalistas revelaron este concepto gracias a su conocimiento de las leyes que gobiernan la realidad verdadera o del 99 %. En el nivel más profundo de la conciencia el electrón repele al neutrón en el núcleo donde ambos residen debido a su naturaleza opuesta. La ley de la atracción real del mundo del 99 % es la que no permite a los átomos colapsarse a sí mismos.

 

Cuando vemos todo este movimiento de conciencia espectacular también entendemos como está relacionado exactamente el mundo y toda su formación y cómo actúan las leyes espirituales con la realidad ilusoria que es nuestro mundo. Por ejemplo la distancia entre electrón y protón es la misma respecto a nosotros de la luz del mundo infinito. Y la misma en relación entre la luz y la vasija, ahora separada en virtud de sus modos “opuestos” de conciencia, compartir en oposición a recibir.

 

Pero ahora veamos el funcionamiento de esto en relación a una enfermedad y su porque, como en un comics:

Si ya sabemos que todo es semejante en el mundo subatómico y la realidad ilusoria ¿Cómo utilizamos esto en nuestro beneficio? Primero sabiendo que cada pensamiento influye directamente en proporción igual o mayor en este universo interno de nuestros átomos. Por lo tanto, cada vez que somos reactivos, nuestros átomos se vuelven egoístas y se cargan de energía negativa, esto produce un desgaste en los enlaces y particularmente en la conciencia de los átomos. ¿Cómo? La ciencia descubrió una terminología sobre qué es lo que causa que los átomos prácticamente se suelten de sus enlaces y causen, como dijimos anteriormente, todo el deterioro que conlleva a la muerte, estos son los conocidos “radicales libres”. Un radical libre es básicamente un electrón que decidió, a través de la conciencia mayor insertada por nosotros, el no pertenecer más a su comunidad y formar una por sí mismo, es decir, formar un átomo por sí solo. Entonces como su nombre lo dice “radical libre”, deambula por todo nuestro cuerpo con una conciencia negativa y carga de energía negativa.

 

¿Qué es lo que hace? en vista de que el solo quiere formar otro átomo por sí mismo, necesita robar otros electrones para que le acompañen en su misión, es decir, para que formen parte de su proyecto, solo que algo sale mal. Mi maestro lo explicaría de esta manera: ¿Cuándo tú gritas a un niño para que deje de gritar que sucede? El continuara gritando a otros y cuando esté libre de sentirse comprometido a ti, también lo hará contigo mismo. La conciencia negativa crea una energía poderosa que puede contagiarse como un virus de influenza en milésimas de segundo. Por ende, cuando el electrón se roba otro electrón para sí mismo ¿qué es lo que sucede, según los ejemplos que acabamos de dar? El otro electrón se posee de esta negatividad y quiere formar otro átomo por sí mismo, esto produce otro rompimiento y así en sucesión hasta que causan desastres en nuestro universo interno.

 

 

La ciencia descubrió también que lo que detiene este proceso es algo llamado antioxidante. Un antioxidante es básicamente un átomo que deambula buscando por todo nuestro cuerpo estos radicales libres, pero una vez que los encuentra ¿Qué hace? ¿Los destruye? No, básicamente les cambia la conciencia. ¿Cómo? Cuando el radical libre ve el antioxidante o átomo, trata de hacer lo mismo que con los demás y robarle su electrón con su propósito simple de recibir para sí mismo. Pero, en lugar de este resistirse, le dice metafóricamente algo como: “hey, cálmate un instante, no hace falta que me robes mi electrón, toma yo te lo doy”. Inmediatamente el electrón se vuelve pasivo, hay una influencia de conciencia mayor que lo desactivo. Pero paradójicamente es justamente esta conciencia mayor, por la que no tenemos más y más de estos llamados antioxidantes en el cuerpo. ¿Qué quiere decir esto? Todos sabemos que espiritualmente hablando, cualquier cambio tiene y debe provenir primero de nuestra conciencia. Hace poco me explico mi maestro: ¿qué pasaría si una persona diabética es curada por medio de una varita mágica simplemente? muy fácil, volvería a contraer diabetes. ¿Por qué? porque no existe un proceso en su conciencia donde haya aprendido a hacer más ejercicio, a cuidar sus hábitos alimenticios o simplemente a equilibrar su estilo de vida para “no” caer de nuevo en esta dificultad.

 

Lo mismo con nuestros antioxidantes externos o exógenos, al entrar en un cuerpo reactivo, donde la “conciencia mayor es la reactividad, prácticamente se desactivan”. Por ello la ciencia moderna no logra explicarse el ¿Por qué? las altas dosis de antioxidantes en el cuerpo no logran frenar el desgaste de nuestras cadenas atómicas. La kabbalah revela que no puede existir ningún cambio que no provenga de la conciencia, por ello si no cambiamos desde el ADN de nuestra raíz de pensamientos, muy poco podemos hacer al respecto.

 

Por lo tanto nuestra conciencia que se expresa en nuestras acciones y comportamiento determina la calidad y solidez de los enlaces que se establecen en cada átomo. Esto está claro hasta ahora, pero ¿Qué ofrece la kabbalah o que propone para erradicar lo anterior descrito?

 

Como ya lo dijimos el cambio más importante que puede lograr la humanidad en su conciencia y comprensión es darse cuenta de que debemos afectar la causa. Es decir, no se trata de detener los radicales libres, aunque la kabbalah explica una serie de conocimientos espirituales como el compartir, bendecir los alimentos, etc. que proponen como hacerlo. La idea fundamental es detener el hecho de que el electrón se vuelva reactivo y se separe. Ya explicamos que tal como es afuera es adentro, es decir, tal como reaccionamos reactivamente fuera, reaccionan nuestros átomos internamente. Es obvio notar aquí otra explicación determinante en este caso del Zóhar: “Tal como es arriba es abajo”. Una persona que crea distancia entre él y el prójimo, llámese como se llame, igualmente crea distancia entre el protón de un átomo y el electrón de ese mismo átomo. Es decir, que también causamos influencia en el núcleo de esa misma conciencia. Cuando rompemos y creamos separación, igualmente lo estamos haciendo en nuestro enlaces, por ello enseña el Zóhar que todos somos un alma y que lo que sucede a uno, afecta a todos por igual.

 

La forma en que interactuamos con otros es la forma en que los átomos interactúan. Por ello enseñaba el gran Kabbalista Hilel, que la piedra angular del trabajo Kabbalista era: “ama a tu prójimo como a ti mismo, lo demás, escucha, ve y aprende”. Y ahora entendemos que esto no es solamente una hermosa forma de pensar, sino una tecnología científica que cambia rotundamente la forma de nuestro futuro más próximo. Si fuéramos capaces de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos de forma completa y desinteresada, con todo nuestro corazón y nuestra alma, los átomos que nos forman se unirían de esta misma manera y con esa misma armonía, danzarían para siempre, por lo que nuestro cuerpo no envejecería y nuestra longevidad sería la de los ancianos bíblicos como matusalén. Si, tal vez aun no lograríamos la inmortalidad porque nos haría falta aún un salto cuántico en la conciencia final. O tal vez sería ese el último pasó, ese que realmente necesitamos, no podríamos conceptualizar a Dios y sus determinaciones o procesos. Pero esta es la base de la comprensión de que nuestra conciencia controla el juego, la interacción, el enlace y reciclaje de átomos que tienen lugar en nuestro cuerpo, lo cual significa que la calidad de la salud y de todos los aspectos de nuestra existencia está determinados en nuestra conciencia.

 

Las medicinas como los antioxidantes tratan solo el efecto, la materia básica, y si, pueden ayudarnos mientras la conciencia eleva peldaños en su estructura y crecimiento, pero nunca va a llevarnos a la inmortalidad o la derrota final de toda enfermedad por si sola. Jamás ocurrirá esto.

 

Es de la divinidad de donde proviene esta esencia, esa que todos poseíamos antes de entrar en este juego de la vida, antes de tener la necesidad de ganarnos todo lo que vamos obteniendo. Esto se demuestra en el agua, tal vez hayas bebido al menos un vaso de agua, lo que no es probable es que sepas que el agua que metiste a tu boca tiene tres mil millones de años de antigüedad. Si alguna vez has probado un jugo, leche o liquido vencido apreciaras a lo que me refiero. El agua que ingerimos no ha sido tratada ni tiene fecha de vencimiento, este líquido de millones de años nunca se estropea. El agua tiene propiedades atómicas que la convierten extraordinariamente en inmortal y son estas mismas propiedades las que cuentan la existencia misma de la vida. Explica el Zóhar que el agua fue creada mucho antes que el mundo, el universo y su creación, el agua ya estaba sobre todo esto y por ello está escrito en génesis: 1) “En el principio creo Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba vana y vacía, y había oscuridad sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se cernía sobre la faz de las aguas”. Obviamente las aguas fueron primero pues no nombra que Dios creo el agua, sino que ya era el agua y el merodeaba sobre ellas.

 

El Zóhar dice que el agua es la sustancia en la tierra más cercana en forma al Creador mismo. De hecho en muchas frases y parábolas se usa la metáfora del agua como la fuerza de la luz del Creador. La ciencia lo explica a través de un enlace atómico diferente, o enlace Covalente. Un enlace covalente es prácticamente una armonía de átomos en donde todos dan sus electrones proactivamente unos a los otros y esta fuerza innata de recibir (electrón) se utiliza con el único propósito de compartir aún más (protón).

 

Podemos crear un cambio hoy, estamos en la época cósmica destinada para que creemos y logremos grandes cosas, la era de acuario es la destinada por el Zóhar para hacer el salto cuántico que necesitamos. Pero primero debemos unirnos más que nunca, crear la unidad entre ciencia y espiritualidad para por fin comprender los aspectos profundos de la unificación del todo. Y esto significa compartir y ser uno con el prójimo. Cuando la ciencia por fin incorpore y así a su vez cada uno de nosotros despierte hacia este sentido Kabbalístico vamos a dominar el enlace covalente, espiritualmente hablando, vamos a poner fin a la muerte. Desde la perspectiva cósmica, crearemos la afinidad perfecta entre la luz y la vasija, y conforme a los principios de ciencia-espiritualidad el mundo permanecerá unido y eternamente conectado con la realidad mayor del árbol de la vida.

 

Si es un sueño ambicioso pero nada que sea bueno es fácil de lograr. Mientras tanto, podemos seguir trabajando, y brindando el respeto, la dignidad humana y el amor que todos y cada uno como parte de ese todo merece.

 

Bendiciones y luz…

Con amor: Jonathan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bienvenidos a la porción semanal comentada del Zóhar (libro del esplendor), escrito por el erudito Kabbalista Rabbi Shimon bar yojai.
Tetzavé. Éxodo. 27,20 – 30,10.
Comentario por: Jonathan Ascanio.

Quiero empezar la porción de esta semana haciendo una breve explicación de la porción de la semana pasada Teruma. Que significa donativo, o el acto de dar espontáneo, cuando brota del corazón del hombre, dejando de lado el narcisismo el yoismo, egoísmo y toda forma de ego en nosotros. Es interesante ver que la Tora (pentateuco) dedica desde Teruma, Tetzavé, y las siguientes cinco porciones, o los últimos capítulos del éxodo a hablarnos y enseñarnos sobre como conectar con nuestro altruismo, con el tabernáculo, con nuestro verdadero ser espiritual, con la shejina.

La shejina encierra el secreto de nuestra elevación espiritual, y en la constitución de sus letras encontramos este secreto si desmenuzamos sus consonantes. Empieza con la Shim que representa el camino que une la sabiduría con el entendimiento. Kaf, con su forma de cuenco que significa palma de la mano y también hace relación a la cuchara de absorber líquidos ¿qué quiere decir esto? Entre la Kaf y la Shim la Kaf asemeja a la vasija que requerimos para tomar ese pensamiento divino. Pero esa vasija hay que prepararla y ahí es donde entra la Yod, que es la siguiente y es la semilla, el origen de un nuevo fruto. Luego la Num, que significa abundancia, prosperidad, la Num es una letra aramea que significa peces en el mar y eso refiere a la abundancia ¿Que nos enseña esta didáctica? Que por lo tanto, cuando el pensamiento divino (Shim) realmente encuentra una vasija idónea (Kaf) se formaliza la semilla (Yod) que va a proliferar para hacer surgir en este escenario, la tierra, el proceso de conexión con lo divino, la abundancia (Num), el pensamiento altruista. Por ende la palabra que denota la presencia divina entre nosotros es la shejina, y por ello en el templo, el tabernáculo, se escribe mishkán la cual tiene las mismas consonantes que la palabra shejina. 

Este es el sentido por el cual las últimas cinco porciones del Éxodo, están plenas de indicaciones de cómo crear las condiciones para que la divinidad, o shejina se haga presente en cada persona, en cada alma de cada ser humano sobre la tierra. ¿Qué tipo de indicaciones? Iremos viendo a través de estas porciones como se expresa claramente todos esos estatutos a los que se refiere. Porque el santuario no era solo estructura, había altares donde se formalizarán las ofrendas, como hacer el sahumerio, como encender la menora, como deberían vestirse los sacerdotes que fungían de intermediarios para atraer dicha divinidad al lugar. El Ari Isaac Luria, de bendita memoria, revelo la importancia de esta ropa sacerdotal diciendo que la ropa también era importante porque tenía conciencia, incluso que según su posición en el cuerpo tenía un tipo u otro de conciencia: todo en nuestro mundo físico posee conciencia, no existe tal cosa como el vacío. Pero si nuestra conciencia es inconsciente respecto a esto, entonces es lo único realmente vacío a lo que podemos referirnos, pues estamos en ese instante siendo dominados por la fuerza de la negatividad y no podremos ejercer ningún control. Así de importantes eran estos indicativos. Estos sacerdotes se preparaban para esto por 50 años, para que las leyes de la naturaleza, material y espiritual dieran manifiesto. Eran canales de bendición, como se expresa en la plegaria: Vesamú et shmi al bnéi yisrael vaaní avarejém. Que significa: Y ellos pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré. 

Cabe resaltar que la mayoría sino todos los sacerdotes pertenecían a los levitas descendientes de Aarón. Para que la chispa divina se encontrara con su origen y su fuerza ellos se nombraban análogos a la sefira de Jesed: bondad, amor, generosidad, expansión. Y representaban en el templo lo que esas virtudes antes nombradas representan en el ser humano. 

¿Por qué empecé contándote esto? Porque es cuando nuestro sacerdote interno comienza a hablar dentro de nosotros, cuando comenzamos a involucrarnos y conectarnos a esta energía, con la que tenemos la oportunidad de establecer vínculo con el creador. Sé que no vamos a prepararnos 50 años para ello pero si podemos utilizar estas indicaciones que nos muestra Tetzavé para empezar a crear ese vínculo al que me refiero, y cuando eso suceda, esa energía llegara a la tierra y desaparecerán las preocupaciones y en su lugar habrán ocupaciones, la ira se ira por la armonía, la avaricia por el altruismo, el odio por el amor incondicional. Todo esto cuando haya realmente fluidez entre todos los elementos de la creación, tanto creador, naturaleza y el creado. Este es uno de los mensajes de esta porción.

Pero vayamos hacia nuestro texto inicial del Zóhar que dice: "Veatá Tetzavé et benei Israel". Y tú ordena a los hijos de Israel. Primera vez en todo el texto de la Tora que el creador se dirige a Moshe y le dice "y tu" (v’ata), si retrocedemos veremos que normalmente dice: vayedaber adonay el moshe lemor. Y hablo Dios a Moshe diciendo. Además si revisamos toda la parasha (porción) de esta semana veremos que el nombre de Moshe no aparece ¿por qué? Si desde el shemot cuando se le nombra por primera vez y él es arrojado al Nilo y la hija del faraón lo llama Moshe porque fue recogido de las aguas, su nombre aparece en cada porción ¿por qué acá no? Y porque no solo no aparece sino que es nombrado "y tu", como si el eterno no quisiera nombrarlo ¿qué ocurrió? El detalle estriba en la personalidad de Moshe, el nivel de preparación que tuvo para llegar donde llego, su nivel de profecía, y sobre todo su humildad.

Fíjense como aun cuando la divinidad lo envía a liberar al pueblo de Israel él se mantuvo 7 días negándose al santísimo de cumplir esa misión alegando: quien soy yo para llegar a imponerme al rey humano más importante de todo Egipto, el faraón. Todos sabemos que finalmente accedió y cumplió su misión con total éxito, pero es un ejemplo de la humildad de Moshe en todo momento. 
Incluso llego un momento en el que ocurrió dentro del pueblo una situación que él no sabía cómo resolver y ¿saben que dijo? Él pudo haber hecho lo que quisiera, vamos estamos hablando de alguien que hablaba con el creador, pudo haber resuelto cualquier cosa y sin embargo expreso: “himdu veeshmea” me voy a detener y voy a oír que es lo que el creador me va a encomendar.
Que hermosa lección y algo que deberíamos hacer constantemente en nuestras vidas, detenernos y frenar un poco la revolución de pensamientos sin sentido que a veces formamos en nuestra mente ante cualquier situación y decirnos: “Himdu veeshmea”, me voy a detener y a escuchar que me encomienda el creador. Como continuo, qué camino tomar, como proseguir para conectar con esa luz divina, con ese yo más elevado, creo que realmente nos evitaríamos muchísimo caos si practicáramos esta lección que nos mostró Moshe.

Luego continua la porción diciendo "y tu" (V’ata) varias veces más ¿por qué? El Zóhar nos explica que este "y tu" (v’ata) se refiere a la luz y la presencia divina dentro de Moshe. Pero no solo dentro de él, el Zóhar nos explica este secreto en la formación de la palabra “y tu” en hebreo: V’ata. Porque la vav que es la primera letra de la palabra veata es zeir ampin y está conectada a la sefira de tiferet que en el árbol de la vida representa la virtud divina de la armonía y la palabra ata es maljut (nuestro plano de acción). Que nos quiere decir el Zóhar con esto, que en realidad el creador hablaba de la integración de los mundos, el matrimonio entre los mundos elevados y el maljut. No hacía falta terminar el tabernáculo para que la shejina bajase, ella estaba aquí todo el tiempo. El Ari Isaac luria lo explico de esta manera: todo en este mundo tiene la Luz del Creador dentro de sí. La razón por la que estamos vivos, no es porque nuestro cuerpo no haya sufrido ningún accidente o enfermedad incurable, sino porque la Luz del Creador está siendo imbuida dentro de nuestro cuerpo en todo momento. Esta porción nos enseña que no estamos solos, que la Luz siempre está trabajando a nuestro lado, así veamos una situación complicada, lo único que necesitamos es prepararnos y aprender a oír nuestras propias respuestas, ese “y tu” (v’ata) esta esté secreto.
Porque la Luz siempre nos pide que nosotros hagamos el esfuerzo, que hagamos el máximo esfuerzo para encontrar la respuesta de la Luz. Si no encontramos la respuesta de la Luz, no hicimos el máximo esfuerzo. Si no vamos hasta la mitad del camino, la luz no avanzara la otra mitad para buscarnos a nosotros y entonces no podremos conectar con la conciencia de esta semana.

La energía que recibimos en este Shabbat es impresionante y tan amplia que deberíamos todos empezar a hacer estas enseñanzas parte de nosotros, desde las conexiones que se nos brindan en la Tora para que crear nuestro desarrollo divino hasta la conexión con la shejina, el oír lo que el creador tiene para decirnos en momentos apremiantes, la lección de himdu veeshmea, cuando el bullicio mental y los malos pensamientos piensan entrar en nosotros, y siempre recordar que las respuestas vamos a conseguirlas dentro de nosotros mismos, no existen en una u otra persona aunque ellos puedan ayudarte a canalizar tu luz para hacerlo, al final solo tú tienes las llaves de las puertas de la luz en tu vida y para el mundo entero, como Dios le dio a Moshe el mensaje "V’ ata", nosotros podemos pensar que no necesitamos crear un ambiente perfecto para que la luz del creador se manifieste, desde el momento en que nacemos la luz está con nosotros, es la que nos da vida, la que nos permite continuar cada día, estamos siendo inspirados por ella, esa es parte de la integración de la que se habla en el secreto de v’ata, y necesitamos hacer nuestro trabajo para seguir revelando esa luz que traerá el final de nuestra corrección.

 

Espero realmente haberte inspirado…

 

Shabbat Ubrajot.

 

Con todo el amor del universo: Jonathan.

Una idea que comparten cada uno de los rabinos sea cual será la rama a la que su estudio y proceso los haya llevado, es la aseveración de que necesitamos desarrollar una Emuná (concepto de fe) completa durante nuestra vida si queremos alcanzar un proceso de corrección completo en el mundo. Por ende tanto kabbalistas como ortodoxos e incluso cualquier alma judía e Israelita está familiarizada con la fortaleza e importancia de la Emuná en la vida y desarrollo del ser humano. Hay muchísimos aspectos espirituales sobre los cuales basarnos para entender este concepto, es decir, podríamos pasar días escribiendo sobre como el concepto para muchos “simple” entendido por “fe”, sostiene, eleva y crea prácticamente el mundo en el cual habitaremos mañana. Si entendemos lo que dijeron nuestros sabios “el hombre crea su día, cada día”, entonces esta (lo que hacemos hoy) es la razón de donde estaremos mañana, inserta en la misma pregunta ¿Cuánta Emuná desarrollamos hoy?

 

Sin embargo no quiero hablar sobre un concepto complejo sino sobre el nivel de entendimiento más básico de nuestra “fe”, siendo que es en el nivel más básico de la realidad física en donde tiene que despertar cualquier ser humano para luego llegar hasta el punto de “todos mis caminos me conducen a Él”. Que Dios es todo, y todo es Dios.

 

Para cualquiera de nosotros que está acostumbrado a ver al mundo desde una perspectiva netamente física, es difícil llegar a este punto de certeza en Dios, es decir, el caos invade al mundo, los niños contraen cáncer, las personas buenas tienen castigo y las malvadas parecen regocijarse y aprovecharse de esa maldad para tener vidas que al menos en ese tramo corto de sus vidas que nosotros llegamos a ver, son felices. La razón, al menos en los términos más simples según los que me puedo expresar, es que siendo que el hombre viene a encontrarlo a Él en todos sus caminos, debe estar inmerso y oculto dentro de un mundo donde el “aparente caos” sea reinante, porque sería muy fácil encontrarlo en caminos de bondad y luz constante. Eso anularía la máxima de libre albedrio del hombre. De esto deviene que este mundo sea el cual en lo que se refiere a Creador y creado es más distante de todos. Es justamente en este punto donde entra la Emuna (fe).

 

En el concepto más puro y simple, ¿Cómo nos ayuda la Emuná? El conocido Kabbalista Rav Yehuda Ashlag, alude a un concepto llamado “fuerza por encima de la razón”. Básicamente nos dice, siendo que estamos en un mundo donde causa/efecto están ocultos completamente a la percepción de los sentidos físicos, necesitamos estar por encima de la razón, que es representada por el entendimiento de cada una de esas situaciones que nos acontecen a diario y que de manera necesaria, siendo que es trabajo del hombre encontrarlo a Él en todos sus caminos y no al contrario, nos ofuscan. Necesitamos empujarnos por medio de esa Emuná que es la “medicina de todos los males”, en la expresión de nuestros sabios. ¿Por qué? porque cuando realizamos el trabajo paradójico en cierta forma de “empujarnos a la oscuridad para revelar la luz”, o para que lo entiendas mejor, primero creer en El y que luego se nos revele toda su luz en nuestras vidas, logramos crear una morada de Dios en la tierra y hacer el trabajo de ampliar los canales de luz al mundo.

 

La fuerza de la Emuná, "fe" o "creencia", por lo tanto juega un rol esencial en nuestro bienestar psicológico. De hecho, cuando es considerado apropiadamente, sirve como una base para comprender todo esfuerzo físico. Así como el cuerpo físico vuelve a la tierra de donde se formó, el alma se dirige a su re-unión definitiva con la fuente Divina en donde ha sido concebida. En cualquier momento en particular, el estado psicológico se puede considerar un reflejo del avance de este proceso. La ecuación seria: “mientras más Emuná (fe o fuerza por encima de la razón) mayor nivel de conexión con el Creador lo que se refleja en un mayor nivel de conciencia y de bienestar tanto personal como cuántico, es decir, en el mundo.

 

Deseo que cada uno de nosotros alcance este grado de Emuná y que podamos entender que la misma crecerá y nos traerá sus frutos en proporción a la capacidad de cada uno de poder ver luz aun en los procesos más oscuros.

 

Todo lo mejor…

Con bendición: Jonathan.

Debemos volver a abrevar de las fuentes antiguas de Sabiduría y Misticismo y así darle un giro actual, moderno y adecuado a la formación Kabbalística.

Más Visto

Recientes