Reacción o Acción.

Fecha: mayo 5, 2014 - 7:32 pm Por: Jonathan Ascanio

“Existe una enseñanza Kabbalista muy importante de recalcar en esta reflexión mensual. Se trata de la forma en como reaccionamos a las acciones negativas o reactivas de las personas, bien sean en nuestra contra o en contra de un amigo, familiar o conocido nuestro.

Tenemos la tendencia a disgustarnos cuando alguien se pone agresivo u ofensivo por así decirlo. La razón, es que no sentimos humillados en nuestro ego si recibimos críticas o somos juzgados delante de otros. Incluso si están dirigidas hacia alguien allegado a nosotros, nos parece que no merecemos ser tratados o que traten a esta persona de tal manera. Pensamos que merecemos un trato igual a como tratamos a los demás. O que nosotros, o nuestros amigos jamás cometeríamos algún error.

En la práctica suena lógico pensar esto, pero en la realidad debemos entender que: “si vamos a cometer errores” y puede ser una falla nuestra la que convino esta situación. Y aun no siendo así, no todos tienen el mismo nivel de conciencia y cada uno se expresa según este nivel de desarrollo. El secreto está en como siempre enseñamos: “amar a tu prójimo, como una extensión de ti mismo”. Y en recordar que la forma de reaccionar a las eventualidades de nuestro día a día marcan el 100% de lo que atraemos también hacia nosotros. Lo que menos queremos es traer juicio, odio, rencor y rabia hacia nuestra vida.
Tampoco separar a esta persona de nuestra película, si está allí, algún mensaje o lección vino a enseñarnos y no debemos huir de este.

A todos nos ha pasado que alguien viene, no de la mejor manera posible a presentar una queja de cualquier tipo ante nosotros y vocifera insultos de todos los niveles, con la finalidad de conseguir por cualquier medio:
1- La razón.
2- El poder.
¿Pero, qué razón o poder quieren adquirir de esta manera?

La razón, si no es bien manejada eleva el ego, cada vez que tenemos la razón nos sentimos glorificados o de cierta forma exaltados y cuando no la tenemos ofendidos o humillados (Trampa del ego).

Y el poder es el que nos hace sentir el “ego” con la sensación de creernos seres superiores, de una u otra manera (trampa del ego).

La realidad, como siempre digo, es que nada nos da el derecho de juzgar a nadie, ni siquiera a la persona más oscura que conozcamos, aunque nos esté bombardeando con su reactividad.

Todos estamos expuestos a que alguien en cualquier momento nos ataque. Incluso aquellos que estamos en un camino espiritual no estamos exentos de esto, debemos comprender que como seres humanos vamos a cometer errores muchas veces y que, como cualquiera que trate de hacer algo diferente, seremos en ocasiones juzgados y etiquetados por personas que creen tener la razón o simplemente tratan de mostrar superioridad, aunque solo saquen a relucir sus carencias.

La kabbalah nos enseña dos de las lecciones de vida más importantes en estos casos. La primera es realmente oír a la persona que esta (tal vez no de la mejor manera) juzgándonos, porque verdaderamente la falla podría ser una conducta nuestra en la que debemos reflexionar y corregir. No importa que tan fuerte sea el nivel de su voz o que grandes sean los insultos, oigamos lo que tiene que decir y no alimentemos el fuego, la idea es revelar el mensaje no llegar a términos de enemistad, menos llegar a ese mismo nivel de conciencia del que luego tengamos que arrepentirnos.

Lo segundo como me dijo el gran Kabbalista Isaac benzaquen en una oportunidad: ¿sabes que distingue un ser espiritual o un maestro de los demás? La forma de responder…

“Nada más cierto”.

Nuestra forma de responder a esta acción va a cambiar al 100% la realidad y la magnitud total de la situación, por ejemplo: si respondemos con insultos la situación podría terminar hasta en un conflicto judicial o una pelea violenta (Ambas opciones Lo más alejado que podríamos estar de la verdadera espiritualidad), en cambio, si respondemos saliéndonos de nosotros mismos y olvidando nuestro “ego” diciendo: creo que podrías tener razón pero vamos a calmarnos y encontrar una solución…
Podría terminar incluso, desapareciendo el total de la eventualidad negativa y convertirla en un aprendizaje. ¡Aun si esta persona no tiene en ningún aspecto la razón!, está allí para darnos un mensaje y ese mensaje detrás de todos esos insultos bien podría ser:
“ayúdame estoy preso dentro de mi ser negativo”.

Recuerda sobre todo en este mes de tauro cuando tenemos que ir mas allá de nosotros para encontrar las respuestas que cuando alguien se te acerque con molestia, aunque se muestre en su trato hacia ti de manera inadecuada, recuerda esta lección y oye cada palabra. Trata de oír tu mensaje, sea cual sea, está oculto en esas críticas y es nuestro trabajo descubrirlo. Bien sea para ayudar a esta persona o que esta persona traiga el mensaje que nos va ayudar a ser una mejor versión de nosotros mismos.

“No olvides: lo que una persona sea y nos diga con su actitud, es su karma. Pero el como nosotros respondemos, es el nuestro”.

Todo lo mejor…
Con amor: Jonathan.

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