Detective espiritual.

Fecha: diciembre 26, 2013 - 8:43 am Por: Jonathan Ascanio

«Esta semana quiero comenzar el ciclo de reflexiones con un tema que se que a todos o al menos en su mayoría nos ha sucedido. Tal vez hayan escuchado alguna vez el termino: «Como animal herido». Este se fundamenta en la forma en que para un animal herido, no existen amigos, todo quien se le acerque es un potencial enemigo y reaccionan a la defensiva tratando de protegerse de cada posible agresor.
Algo parecido sucede con los seres humanos pero en este caso cuando se nos hiere en nuestro ego.

¿Alguna vez un amigo o enemigo te ha dicho una verdad a la cual no has podido responder y solo reaccionas con la primera ofensa que se te ocurre?
¿Alguna vez en medio de un grupo de personas, alguien ha sacado a relucir algún rasgo de tu personalidad que no le gusta?

Tal vez nos sonrojamos. Tratamos de cambiar el tema. Reaccionamos hiriendo también a esta persona con cualquier secreto que sepamos de ella, incluso queremos golpearla, maltratarla, atacarla, sacar a flote también todo cuanto no nos gusta de esa otra persona y peor aún hasta inventamos historias del por qué él o ella piensa eso, donde normalmente tu eres el héroe de la historia y toda la culpa la tiene esa otra persona pues tu eres perfecto, sin culpa ni rasgos negativos.

«Pasamos a ser «animales» heridos».

«Los grandes maestros kabbalistas expresan que nosotros somos ciegos a nuestra propia negatividad».

Permíteme explicarte esto de dos formas:

La primera es que para nosotros en nuestra naturaleza egoísta y nuestro enorme ego, se nos hace muy, muy fácil encontrar las faltas, errores, defectos, conductas inapropiadas y hasta el mínimo desliz en nuestros amigos, familiares o conocidos. Pero cuán difícil se nos hace ver la nuestras, porque realmente no es que no poseemos negatividad es que la mantenemos oculta a nuestra vista, pero los demás así como tu logras ver la de ellos, así mismo están observando la tuya, y peor mientras tu estas juzgando los rasgos que te parecen desagradables de una persona hay 3 personas juzgando los tuyos.

La segunda es que solemos estar ciegos también a las oportunidades espirituales que se nos presentan. Piensa: si Kabbalísticamente ya sabemos que somos ciegos a mucha de nuestra propia negatividad ¿Que mejor oportunidad de descubrir que más debemos cambiar. O analizar. O en que más debemos trabajar, que esta, en la cual uno de esos aspectos negativos es puesto en tela de juicio?

Cuando tenemos la oportunidad de que se nos muestre, por un amigo o enemigo, que es lo que necesitamos cambiar de nosotros mismos, deberíamos entender que ese mensaje no solo viene de ellos, sino también de la luz. Deberíamos estar realmente agradecidos porque si nuestra misión es «cambiar para bien» ¿cómo realmente cambiamos si no podemos ver el total de negatividad y defectos que poseemos? Sería bueno venir a este mundo con un manual de usuario y con una lista de cosas que debemos hacer y una lista de defectos los cuales debemos corregir, pero no es así, contamos con nuestra percepción que ya sabemos que es limitada. Quien mejor para ayudarnos que esas personas que si logran ver lo que nosotros no podemos. No importa que tal vez no sea la mejor forma de decirnos esta verdad la que ellos utilizan, total el libro no se juzga por la portada, es el mensaje lo que en realidad importa.

Sea como sea que este mensaje haya llegado hasta ti, «concéntrate». Olvida a tu ego que te grita que eres el pináculo de la perfección humana y realmente «oye» lo que esta o estas personas tienen que decirte. En lugar de refutar 500 razones por la cuales crees que está equivocada esta persona, comienza a pensar ¿que hice para dar esa impresión a esta persona? Por ejemplo: si te han dicho que eres un mentiroso deberías tomar esto para empezar a cuestionarte ¿En qué forma estoy siendo irreal en mi vida? ¿Tal vez dije algo que no he cumplido? ¿Estoy siendo incoherente en mi forma de hablar y luego en cómo actuó? ¿Invento cosas solo para llamar la atención?

Esta semana y en adelante trata de oír realmente el mensaje que estas personas tienen para ti, deja de actuar a la defensiva y empieza a ver el regalo espiritual que estas obteniendo cuando alguien muestra un poco de esa negatividad oculta para que tú puedas sacarla a la luz y desterrarla para siempre de tu ser.
Conviértete en detective, como en la serie televisiva CSI, eres un CSI espiritual y comienza a ver con una lupa un microscopio y una linterna esas zonas oscuras a donde te lleva la pista de ese aspecto negativo que te han dicho que posees y cuando lo encuentres se implacable al desterrarlo. De hecho si quieres continuar el juego del CSI y revelar aún más luz y conseguir más de esa negatividad que no podemos ver te invito a preguntarle a 3 personas con las que tengas tus reservas, la pregunta es: ¿qué siente ellos que tu deberías corregir de tu personalidad? Te aseguro que con el simple hecho de preguntar estarás dando a tu ego la paliza más grande recibida por ti, hasta ahora.

Recuerda: ya que somos ciegos a nuestra propia negatividad, necesitamos ayuda de aquellos a nuestro alrededor para seguir encendiendo luz en cada parte de oscuridad en nuestra vida, mientras más estés dispuesto a golpear a tu ego más fácil te será conseguir estas áreas desconocidas por ti. Mientras más profundo quieras indagar en tu nuevo trabajo de detective o CSI espiritual, más cerca estarás de lograr la plenitud total».

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