El mejor regalo.

Fecha: enero 5, 2019 - 11:01 am Por: Jonathan Ascanio

“No existe mejor regalo, educación ni legado en el mundo para heredar a nuestros niños, que enseñarles a amar, sin condición, sin esperar a cambio. Porque una vida, o la vida de muchos, o el mundo entero,  aun en estado de caos puede transformarse con la magia del amor. Ninguna doctrina disciplinaria, conjunto de reglas, educación, aprendizaje o sabiduría pueden lograr lo que el amor sí. El amor es la base de una formación correcta y nos conecta con todos los secretos del universo”.

Jonathan Ascanio.

Tal vez vivimos en una época en la que subvaloramos la palabra amor. Recuerdo antes de empezar a escribir este artículo haberle preguntado a un número elevado de niños ¿Qué entendían por amor? las respuestas más comunes fueron:

-Es el de las novelas, el único amor es el de madre, es cuando uno tiene novio(a) y se casa, soy muy chico(a) para pensar en eso, etc.

Aparentemente hemos creado en las mentes infantiles ideas egoístas de lo que es el verdadero amor, y si no, hemos dejado que ellos saquen conclusiones propias de todo lo que absorben tanto en la tv, como en casa de amigos quienes también toman conclusiones propias, o en propagandas y revistas, redes sociales, o cualquier influencia del boom de información errónea que nos llega diariamente de cualquier parte. Tal vez estés pensando, bueno el amor de madre fue una buena respuesta. Estemos claros, el amor de madre nos gusta tanto porque no juzga, acepta sin condición, no reclama, no se limita. Nos gusta porque se trata de recibir, recibir, recibir, y si, debemos amar con locura extrema a nuestras madres, pero ahí no termina la fuente del amor. Las demás respuestas están basadas en el gran poder de absorber que tienen los chicos y en la poca orientación que reciben al respecto, o al menos, orientación correcta.

En este milenio son pocas las personas que pueden hablar con fundamento del amor incondicional, pues pocas personas lo conocen, pero no es su culpa, ellos tampoco han podido ser orientados para vivir esa experiencia. El amor incondicional es un regalo que se da en plena libertad y no distingue razas, condición social, color, no espera recibir nada a cambio, no tiene reservas.

Cuando comencé a escribir el primer texto, hago alusión a que el amor es la base de una formación correcta, esto en mi experiencia ha significado mucho ya que he tenido la oportunidad de conocer personas de distintos países, razas, credos, religiones, culturas, etc. y he hablado con personas cuyo currículo educativo te impresiona antes de conocerlo, creo que más de uno de ustedes ha pasado por lo mismo, para luego darnos cuenta que son personas groseras y con una escaza o nula formación de valores. A su vez he conocido personas que apenas pueden escribir, con una formación de valores y educación que podrían enseñar en cualquier institución, ¿a qué se debe esto? mi madre solía decirme en mi niñez una frase que recuerdo cada día y quiero traerla al caso: “el habito no hace al monje”. Lo cierto es que cuando actuamos con amor lo hacemos siempre de forma virtuosa pues la práctica de las virtudes se desprende únicamente de la experiencia del amor:

-Amor al prójimo, amor a nuestro hogar, amor a nuestras familias, amor a nuestros amigos, amor a nuestras ocupaciones (trabajo, estudio, labores del hogar), y por sobre todas las cosas amor a nosotros mismos. Cada una de las cosas que decidimos hacer necesitan de todo nuestro amor, si queremos que lleguen a ser manifestaciones que traigan felicidad a nuestras vidas. Por ejemplo no podemos estar felices en nuestros trabajos si no amamos lo que hacemos, podemos adaptarnos y exprimirnos lentamente, pero jamás seremos felices si no aprendemos a amar cada una de las cosas en las que nos desempeñamos. una de las cosas que más enseñamos en la kabbalah es a ser felices hoy, para poder recibir más mañana .No podemos esperar a tener amor para luego ser felices, debemos ser felices para atraer amor a nuestras vidas, y así sucesivamente funciona con todo en nuestro entorno.

Lo que quisiera dar a entender e ir logrando en conjunto con ustedes con este nuevo ciclo de kabbalah para niños 5779 (2019). Es que podemos abrir una ventana de oportunidad para que estos chicos crezcan en un ambiente en el que el amor y la práctica de valores formen parte de la cotidianidad, si podemos formar eso en estos pequeños e incluirlos en nosotros, estos valores nos acompañaran siempre en nuestros pensamientos y actos.

Quizás pienses que Venezuela está hoy inmersa en una cantidad de violencia, incultura, y falta de principios irremediable. Yo creo que no es así, en la Fundación Bar Yojai y hablo en nombre de todos (estudiantes, maestros, colaboradores y afines) “creemos firme y rotundamente que no es así”, y acompañamos nuestras palabras con acciones. Tal vez no traemos una solución de un día a otro, porque eso sería difícil, pero estamos dando el primer paso. La única manera de corregir un árbol torcido es modificar su semilla. Arrancarlo y volverlo a sembrar. Estos chicos son las semillas del mañana y necesitamos arrancar nuestras viejas creencias y apegos para brindarles y brindarnos un mañana digno y lleno de plenitud. No pienses que el estilo de vida moderno es el culpable, tú y yo somos culpables, pero hoy también podemos ser parte de la solución.

Empecemos por ser ejemplos… tomemos el tiempo de detenernos  a mirar el bien o el mal que estamos causando a los demás con nuestras palabras y acciones. Los intereses que siempre o casi siempre están por encima de nuestros sentimientos. No damos sin esperar algo a cambio, así no podemos formar a nuestros chicos en amor, podemos darles educación, sí, pero no valores.

Lo que voy a presentar de manera clara, concisa y didáctica es una revaluación de los valores para niños, que deben interpretar luego con sus representantes, con la intención de definir cada uno de ellos e ilustrar como practicarlos. Para ello utilizare además de conceptos bien definidos y claros, algunas historias kabbalistas para niños, historias, cuentos, leyendas, mitos y ejercicios de diferentes culturas y países, así como otros elaborados por mi persona.

Espero finalmente que estas lecturas y planificación de “valores en amor” formen una parte esencial de la educación de padres y niños y podamos estar realmente involucrados es este proceso de conciencia elevada, para el beneficio exclusivo de un mañana lleno de todo lo mejor…

Con amor, humildad y certeza: Jonathan.

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